sábado, 25 de mayo de 2013

MELILLA




Melilla (antiguamente conocida como Rusadir) es una ciudad autónoma deEspaña, situada en el norte de África, a orillas del mar Mediterráneo, frente a la localidad de Adra en el litoral de la provincia de Almería donde se junta con la de Granada, todo ello en la costa meridional oriental de la península Ibérica.
Es limítrofe con la región del Rif (Marruecos), concretamente con las comunas de Farjana (al norte y el oeste) y Beni Ansar (al sur), ambas pertenecientes a la provincia de Nador. Está próxima a Argelia.
La ciudad y sus territorios se extienden sobre 12,5 km2 de superficie en la parte oriental del cabo de Tres Forcas. Alberga una población de 81.188 habitantes y presenta diversas particularidades fruto de su posición geográfica e historia, tanto en la composición de su población y sus actividades económicas, como en su cultura (fruto de la ejemplar convivencia de cristianos, musulmanes, judíos e hindúes).
Dispone de una fortaleza construida entre los siglos XVI y XVIII, con almacenes, aljibes fosos, baluartes, fuertes, cuevas, minas, capillas, una de ellas la única obra religiosa gótica de África y hospitales, que es la más completa de esta orilla del Mediterráneo, aparte de los fuertes exteriores, neomedievales construido a finales del siglo XIX.
El patrimonio arquitectónico de Melilla está considerado, junto con el de Barcelona y por encima del de Madrid y Valencia, como uno de los mejores exponentes del estilo modernista español de principios del Siglo XX. Actualmente recibe diariamente una población flotante de los municipios marroquíes próximos a su hinterland que hacen que su población casi se duplique en algunas ocasiones.

CULTURA



 
Se distingue por ser una población pequeña donde conviven cuatro culturas (religiones): cristianamusulmanajudía e hindú, aunque la cultura predominante políticamente hablando es la peninsular (cristiano-occidental). La cultura y tradiciones judías en Melilla no tienen repercusión social, siendo los festejos judíos de carácter más privado. Las festividades islámicas, sin embargo, siempre han tenido un carácter mucho más abierto y público en todas las poblaciones donde existe una representación de esta religión, sin embargo, en Melilla se reducen los festejos a un determinado sector de la ciudad como la zona del Rastro o los barrios eminentemente poblados por musulmanes. Es de destacar, no obstante, que en los últimos tiempos ha habido una "apertura" por parte de la población musulmana hacia el exterior, por ejemplo, rezando el "Aid Al Se distingue por ser una población pequeña donde conviven cuatro culturas (religiones): cristiana, musulmana, judía e hindú, aunque la cultura predominante políticamente hablando es la peninsular (cristiano-occidental). La cultura y tradiciones judías en Melilla no tienen repercusión social, siendo los festejos judíos de carácter más privado. Las festividades islámicas, sin embargo, siempre han tenido un carácter mucho más abierto y público en todas las poblaciones donde existe una representación de esta religión, sin embargo, en Melilla se reducen los festejos a un determinado sector de la ciudad como la zona del Rastro o los barrios eminentemente poblados por musulmanes. Es de destacar, no obstante, que en los últimos tiempos ha habido una "apertura" por parte de la población musulmana hacia el exterior, por ejemplo, rezando el "Aid Al Kebir"14 en un campo de fútbol al aire libre." en un campo de fútbol al aire libre.








HISTORIA

Edad Antigua

La ciudad de Melilla remonta su historia al establecimiento en el siglo VII a. C. de comerciantes fenicios que aprovecharon su situación cercana al estrecho de Gibraltar y las rutas comerciales del Mediterráneo occidental para prosperar, alcanzando su esplendor hacia el siglo II a. C. Con la decadencia púnica, Rusadir formará parte del reino de Mauretania que sería incorporado a la provincia romana de Mauritania Tingitana en el año 42 d.C.

Periodo Islámico 

Con la llegada de los árabes a partir del 680, la península de Guelaya es obviada para continuar conquistando la antigua Hispania, al cruzar el Estrecho Tariq en el 711 y continuarían los árabes hasta el 732 en la antigua Hispania Septimana; pero una guerra entre las ciudades de Fez y Tremecén harán que la población de Rusadir abandone las ya ruinas melillenses. Así, el territorio permaneció abandonado hasta que a partir del siglo X fue recuperado por Abderramán III, quien mandó una flota desde Málaga en el 927 y creó la taifa de Melilla, integrándose así en el Califato de Córdoba y manteniendo estrechas relaciones con la Hispania musulmana de al-Ándalus.

Edad Moderna 

La expansión de portugueses y castellanos en el norte del Reino de Fez durante el siglo XV culminó con la entrada de Pedro de Estopiñán, un contable, en la ciudad abandonada y destruida por disputas entre los reinos de Fez y Tropecan e intercambiada por unos terrenos en Málaga, en 1497, que pasó a depender del Ducado de Medina Sidonia y a partir de 1556, de la corona española.

El 19 de septiembre de 1774, emisarios del sultán Mohamed ben Abdallah se presentan en Ceuta declarando la ruptura del tratado y expresando su intención de desalojar a los cristianos. El 23 de octubre el monarca español Carlos III declara la guerra y el 9 de diciembre las primeras tropas comienzan el sitio de Melilla que duraría hasta el 19 de marzo de 1775. La ciudad es defendida por el mariscal de campo Juan Sherlock.

Edad Contemporánea 

En 1860, con el Tratado de Wad-Ras, se establecieron los límites fronterizos de la ciudad con Marruecos, trazados hasta donde alcanzaban los disparos del cañón de "El Caminante", según lo estipulado en dicho tratado. Tres años más tarde se creó el puerto franco y en 1864 las autoridades españolas permitieron el asentamiento libre de personas en la ciudad. La inmigración de la península fue escasa al principio pero comenzó a tomar fuerza tras el fin de la Guerra de Margallo en 1893.

Durante el último tercio del siglo XIX y el primero del siglo XX, Melilla fue escenario de intermitentes enfrentamientos que desembocaron en el conflicto de la Guerra de Marruecos. Las sucesivas batallas de Barranco del Lobo en 1909 y de Annual en 1921, causaron un gran impacto en la opinión pública española y forzó la alianza militar entre España y Francia que permitió la constitución del Protectorado español de Marruecos.
El establecimiento del protectorado tuvo efectos muy positivos en la economía de la ciudad, que se convirtió en la capital económica de la parte oriental. La explotación de las minas del Rif propició el desarrollo una industria derivada de éstas y el tráfico de mercancías y la pesca aumentaron junto con los beneficios derivados del aprovisionamiento del ejército.
Fue en Melilla donde se produjeron los primeros acontecimientos de la sublevación militar de 1936 contra la II República que desencadenaron la posterior Guerra Civil Española y el establecimiento del régimen franquista en España. Franco desarrolló unas buenas relaciones con las naciones árabes al no reconocer al estado de Israel y ayudó a la causa independentista de la parte francesa de Marruecos permitiendo manifestaciones nacionalistas en ciudades bajo dominio español, emisiones de radio y el tráfico de armas, que frecuentemente entraba a través de Melilla. Sin embargo, tras la independencia de la zona francesa en 1956, no pudo evitar lo propio de la zona española debido a constantes disturbios y la presión de Estados Unidos.
Así, el Gobierno español reconoció la soberanía de todo Marruecos, comprometiéndose a respetar la unidad territorial del reino. En este reconocimiento oficial es en el que se basan las reclamaciones territoriales de Marruecos sobre Melilla y Ceuta. La independencia de Marruecos tuvo un impacto tremendo en Melilla a nivel económico y las sucesivas entregas de territorio español a Marruecos -Cabo Juby (1958), Ifni (1969), Sáhara Occidental (1975)- desataron el pesimismo en la ciudadanía. Desde la implantación de la democracia en España en 1977, los sucesivos gobiernos democráticos han defendido la españolidad de la ciudad y se han negado a establecer negociaciones de ningún tipo sobre la soberanía de la ciudad.
Hasta 1995 era una comarca de la provincia de Málaga, fue en dicho año cuando la ciudad accedió administrativamente al estatuto deciudad autónoma siendo a principios del siglo XXI uno de los motores económicos de la región rifeña, basado en su condición de puerto franco y los intercambios comerciales, a la par que centro de atención de los flujos migratorios de población africana hacia los territorios de la Unión Europea.
Actualmente está considerada territorio periférico de la Unión Europea, dentro del llamado conjunto de territorios de Ultramar y regiones periféricas transcontinentales con tratamiento fiscal diferente.

GEOGRAFÍA Y RELIEVE


Se sitúa al noroeste del continente africano, junto al mar de Alborán y frente a las costas de Granada y Almería. Se encuentra dispuesta en un amplio semicírculo en torno a la playa y el puerto, en la cara oriental de la península de cabo de Tres Forcas, a los pies del monte Gurugú y en la desembocadura del río de Oro, a 1 metro de altitud sobre el nivel del mar. El núcleo urbano originario era una fortaleza construida sobre un montículo peninsular de unos 30 m de altura.

jueves, 23 de mayo de 2013

FAUNA Y FLORA

La escasez de lluvia, la exposición al fuerte sol y en menor medida el viento, determinan que el clima se torne poco propicio para el desarrollo de la vegetación, y que también incidan en la adaptación de la fauna. La existencia de espárragos trigueros, puede hacer pensar que existieron encinas ya que al parecer se reproducen en los mismos lugares en las zonas mediterránea.
Melilla cuenta con dos parques: el Hernández (recientemente remodelado) y el Lobera, el primero ubicado en el mismo centro de la ciudad, de gran belleza, que destaca más en primavera y con numerosas especies de vegetales, hay palmeras canarias y grandes ficus de porte arbóreo que al menos existieron, también existen variedad de aves. El parque Lobera situado en los límites de las antiguas murallas de Melilla la Vieja y del barrio de Ataque Seco, es lugar apacible con numerosos pinos carrascos, cascadas artificiales y estanque que son adaptables para patos (hace tiempo lo hubieron). Hay que añadir a estos dos pulmones de la ciudad, el Parque Forestal de la Granja Agrícola, allí se trasplantaron palmeras, y entre un conjunto variopinto de plantas, existían ejemplares como cipreses, algarrobo y hasta olivos, sobre su conservación no puedo manifestarme, pero concibo la esperanza de que permanezca en su conjunto en buen estado. Asimismo he tenido noticia del llamado Parque del Hipódromo, que integra a una antigua arboleda (a ésta sí, creo recordar), en un rectángulo de menos de una hectárea y parece que está cuidado. 
Melilla también cuenta con los famosos pinares de Rostrogordo, estos pinos en su gran mayoría son producto de repoblación, como también se intentó con acacias y eucaliptos iguales a los plantados en la ladera del montículo a la izquierda de le entrada al cementerio.
La vegetación de la flora marina sin flores, se puede percibir en algunas especies de algas, ya sean verdes o rojas. No consta que se haya detectado la presencia de macro algas como ha ocurrido en las islas Chafarinas.
Perteneciente al mundo de la fauna terrestre de Melilla podemos encontrar: un molusco muy apreciado como es el caracol grande y pequeño. En el cauce del río de Oro aparece la rana común un batracio que solía ser muy abundante. Muy extensa seria la lista de aves terrestres de las que podemos citar, la alondra, el halcón peregrino, el cernícalo, la codorniz, el gorrión común, el grajo y el vencejo, y entre las marinas citamos a la gaviota y la garza.
La fauna en zonas costeras de Melilla, es muy rica, se pueden encontrar en buena cantidades: bígaros, cangrejos, cañaíllas, erizo de mar, navajas; peces de especies sedentarias: el mero, grandes pargos, la cherna, el rodaballo, la dorada y la morena; de especies migratorias como júreles, sardinas, boquerones, caballas, bonitos, palometas y pez espada; en profundidad: la langosta común y el bogavante; en fondos limpios, aparecen: las chirlas y almejas; en fondos arenosos se puede encontrar: lenguados, rubios, peludas; en fondos fangosos se encuentran: las rayas, brótolas, el rape, brecas y salmonetes; entre los cefalópodos se encuentran: pulpos, calamares, sepias; y en los alrededores de la costa aparecen con profusión las grandes estrellas del marisco: gambas, langostinos y cigalas. Excepcionalmente se han acercado a estas costas, mamíferos acuáticos, tales como: el rorcual, el delfín, además de algunas tortugas de mar y hasta es posible encontrar depredadores como el temible marrajo que casi nunca se acerca a la costa.

miércoles, 22 de mayo de 2013

CLIMA


De clima mediterráneo, templado y húmedo, con vientos de poniente y levante, también ocasionalmente viento del Sáhara. Temperatura media anual 19 °C. Los inviernos son suaves en torno a los 12,8 °C en enero, siendo los veranos muy cálidos con una media en el mes de agosto de 25,2 °C. Las lluvias más intensas se concentran en los meses de invierno y primavera, mientras que el verano es una estación seca, registrándose 534 mm anuales de media. Las horas de sol anuales son muy elevadas, unas 2.500 horas.

DEMOGRAFÍA

La ciudad cuenta con una población de 81.188 habitantes, 6.496 habitantes por kilómetro cuadrado, además cuenta con la tasa de natalidad más alta de España, frente al índice de mortalidad que se sitúa como el más bajo de España.
El 56% de la población censada es originaria de la península Ibérica, de idioma español y tradición religiosa católica (Diócesis de Málaga). Otro 41% de los melillenses son musulmanes, mayoritariamente autóctonos de la zona del Rif donde se asienta Melilla; su idioma materno es el rifeño, aunque se encuentra en un estado de diglosia frente al castellano. Esta lengua no tiene reconocimiento oficial en la región, aún existiendo un artículo del estatuto de autonomía de la ciudad de Melilla en el que se exige la "promoción y protección de la lengua y cultura bereberes". Le sigue en importancia la comunidad judía con unos 1.000 habitantes, en su gran mayoría sefardíes expulsados por orden de los Reyes Católicos y la Inquisición Española de la península Ibérica. La comunidad judía en la ciudad disminuyó considerablemente en los últimos 40 años (en 1950 contaba con 7.000 habitantes).
Otros pobladores de Melilla son inmigrantes comerciales, como la pequeña comunidad hindú (que hace tiempo era significativa) o la china (hoy en día creciendo exponencialmente) o la inmigración ilegal como es el caso de la comunidad subsahariana o argelina. Existe, fuera de los libros, una tremenda población flotante de casi 30.000 personas, que siendo súbditos marroquíes, trabajan con permisos transfronterizos o incluso viven en la ciudad (con propiedades y negocios) con residencias permanentes aunque sin derecho a voto.
El siguiente gráfico expone la evolución de la población de Melilla desde 1877